Hacia 1987 la evolución del Maestro se radicalizó y consolidó respecto al color, la temática y el formato. En la nueva obra todo se volcó hacia el origen de nuestra raíces, la búsqueda de la cultura prehispánica.
Apareció en sus cuadros la simbología de las deidades de nuestros antepasados en gran formato y estupendo colorido, donde los volcanes del Valle de México son personajes fundamentales de la obra. |